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Karito Yoga

Bernal · Barrio Parque

Sesiones Sonoras y Meditación en Bernal

Te acostás en una colchoneta, te tapás con una manta y cerrás los ojos. Durante la hora siguiente no tenés que hacer absolutamente nada: el sonido de los cuencos tibetanos y de cuarzo hace el trabajo. Encuentros de armonización sonora en Bernal, Barrio Parque, guiados por Karina Torres, Profesora Superior de Hatha Yoga.

No hace falta experiencia previa. Tampoco hace falta saber meditar —de hecho, esta suele ser la puerta de entrada para quienes están convencidos de que no pueden.

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Cuencos de cuarzo y tibetanos para sesiones sonoras

Qué es una sesión sonora

Una sesión sonora —también llamada baño de sonido o armonización— es un encuentro en el que te recostás y recibís el sonido de instrumentos de resonancia: cuencos tibetanos (de aleación de metales) y cuencos de cuarzo, además de otras herramientas de armonización.

El principio es simple de entender: el sonido no se escucha solamente con los oídos. Un cuenco que vibra cerca del cuerpo produce ondas que se perciben físicamente, y esa vibración sostenida tiende a desacelerar la respiración y a aflojar la tensión muscular. Es una experiencia bastante concreta, no una metáfora: la mayoría de las personas describe la sensación como “quedarse suspendida” en un punto entre estar despierta y estar dormida.

Lo que no es: comprar un cuenco

Vale la pena aclarar esto porque es el 90% de lo que vas a encontrar si buscás “cuencos tibetanos” en internet.

La mayoría de los resultados son tiendas que venden el instrumento. Podés comprarte un cuenco, y está muy bien, pero es una cosa distinta de la que se ofrece acá. Tener un cuenco en casa es tener un objeto lindo que suena; una sesión sonora es una hora guiada en la que vos no tocás nada. Esa es toda la diferencia, y es una diferencia grande: el valor no está en el metal, está en no tener que hacer nada durante sesenta minutos mientras otra persona sostiene el espacio.

Y si venís escuchando meditaciones guiadas

Muchas personas llegan habiendo probado audios de meditación guiada en el celular, en YouTube o en Spotify, y con la sensación de que “no les funciona”: se distraen, se duermen mal, abandonan a los diez minutos.

Lo que cambia en vivo es bastante: no hay pantalla, no hay notificaciones, no hay posibilidad de pausar. Hay un horario al que tenés que llegar, una sala con otras personas haciendo lo mismo, y un sonido que te atraviesa el cuerpo en vez de entrar por un auricular. Para mucha gente esa es la diferencia entre intentar meditar y efectivamente hacerlo.


Para quién es

Para quien nunca meditó. Es probablemente la propuesta más accesible del espacio: no hay técnica que aprender ni postura que sostener. Te acostás y escuchás.

Para quien llega con la cabeza acelerada. Después de un día largo, de una semana difícil, o simplemente por no poder bajar un cambio.

Para quien ya practica yoga o meditación y busca una experiencia distinta, más receptiva y menos activa.

En grupo o individual. Los encuentros grupales tienen su propia energía —hay algo en respirar al mismo ritmo que otras personas—, y las sesiones individuales permiten trabajar más cerca del cuerpo y adaptar la duración y los instrumentos a lo que necesitás.


Cómo es una sesión, de principio a fin

  1. Llegás unos minutos antes. Te sacás los zapatos, dejás el celular apagado, te acomodás.
  2. Te recostás en una colchoneta, con una manta y lo que necesites para estar cómoda. Se puede usar almohada bajo las rodillas, abrigo, lo que sea.
  3. Hay una entrada breve: unas indicaciones de respiración para que el cuerpo empiece a aflojar antes de que arranque el sonido.
  4. Empieza la armonización. Voy tocando los cuencos y las demás herramientas, moviéndome por la sala. No tenés que concentrarte en nada ni “hacer bien” ninguna cosa. Si te dormís, está perfecto.
  5. El cierre es de a poco: el sonido baja, hay unos minutos de silencio, y recién después se vuelve. Este momento importa tanto como el resto.
  6. Al final hay un rato para conversar, si tenés ganas. Muchas personas no tienen ganas y también está bien.

Qué llevar: ropa cómoda y abrigo. El cuerpo baja la temperatura cuando se relaja profundamente, y es mejor tener de más que de menos.


Fechas e inscripción

Los encuentros grupales tienen fecha propia e inscripción previa —no son clases con horario fijo semanal—, y las sesiones individuales se coordinan según disponibilidad.

La forma más rápida de enterarte de las próximas fechas es escribirme por WhatsApp o seguir @karitoyoga, donde publico la agenda.


Dónde es

Espacio Karito YogaCarabelas 561, Bernal (B1876), Barrio Parque, Quilmes, Provincia de Buenos Aires.
Hay estacionamiento gratuito: en la calle, playa y garage.

📍 Ver en Google Maps

Vienen personas de Bernal, Quilmes, Don Bosco, Wilde y Berazategui. Si venís de la Zona Sur del GBA, estamos cerca.


Quién guía las sesiones

Karina Torres, Profesora Superior de Hatha Yoga, con formación específica en el trabajo con adultos mayores, niños y embarazadas.

Menciono el título porque en este rubro casi nadie lo hace, y porque acá tiene una consecuencia práctica: saber leer un cuerpo en relajación profunda —cuándo alguien está incómoda, cuándo hay que acercarse y cuándo hay que dejar tranquila a una persona— es parte de la formación en yoga, no una intuición.

Trabajo con cuencos tibetanos y de cuarzo y con otras herramientas de armonización sonora, y sostengo este espacio en Bernal donde también doy clases de Hatha Yoga, encuentros de Yoga Nidra y talleres.


Preguntas frecuentes

¿Hace falta saber meditar?

No, y es casi mejor que no sepas. No hay técnica, no hay que repetir nada mentalmente ni vaciar la mente. Te acostás y recibís. Es la propuesta más fácil de todo el espacio para empezar.

¿Y si me duermo?

Pasa seguido y no es un problema. Si tu cuerpo necesitaba dormir, durmió: eso también es parte de lo que vino a buscar. No te vas a perder nada.

¿Qué diferencia hay con una meditación guiada de YouTube?

Que no hay pantalla, no podés pausar, y el sonido lo sentís en el cuerpo y no en los auriculares. Además hay un horario, un lugar y otras personas: ese compromiso externo es, para mucha gente, lo que hace la diferencia entre intentarlo y hacerlo.

¿Los cuencos curan algo?

No. Una sesión sonora es una experiencia de relajación profunda, no un tratamiento médico: no diagnostica, no cura y no reemplaza ninguna consulta ni medicación. Lo que muchas personas encuentran es descanso, una bajada real del nivel de activación y a veces un par de días durmiendo mejor. Me parece bastante, y prefiero decirlo así y no prometer más.

¿Puedo ir embarazada?

Sí, y de hecho es una propuesta que suele sentar muy bien en el embarazo. Avisame antes para acomodar la posición y los apoyos. Si tenés alguna indicación médica particular, contámela.

¿Tengo que llevar colchoneta?

No, acá hay. Llevá ropa cómoda y abrigo, que es lo que más se agradece.

¿Se hacen sesiones para grupos cerrados?

Sí: cumpleaños, grupos de amigas, equipos de trabajo, retiros. Se coordina la fecha y el lugar. Si es para una empresa, mirá yoga para empresas.

Reservá tu lugar

Los cupos son limitados porque la sala es la que es. Escribime y te aviso cuándo es el próximo encuentro.